Este revestimiento exterior alimentado con algas convierte el aire contaminado en oxígeno fresco.

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Durante años, los diseñadores y arquitectos han estado reinventando las formas en que la biología podría fusionarse a la perfección con el diseño y la arquitectura para crear ciudades y productos más sostenibles, dando como resultado ideas novedosas como la biomimética, la arquitectura 'genética' que puede responder a los estímulos, y incluso 'micotectura' a base de hongos.

Quizás no sea sorprendente que las algas también puedan ser parte de la solución, ya que un consorcio con sede en el Reino Unido está demostrando con una intrigante instalación de cortinas de algas que pueden ayudar a los edificios a limpiar el aire urbano contaminado. Creado por Photo.Synth.Etica, un grupo colaborativo compuesto por ecoLogicStudio, el Laboratorio de Morfogénesis Urbana de UCL y el Laboratorio de Paisajes Sintéticos de la Universidad de Innsbruck, el sistema AlgaeClad captura dióxido de carbono de la atmósfera y lo almacena en tiempo real.

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Según los arquitectos Claudia Pasquero y Marco Poletto de ecoLogicStudio, las cortinas de algas a gran escala son complementos arquitectónicos, capaces de almacenar la misma cantidad de CO2 que veinte árboles grandes (aproximadamente un kilogramo de CO2 por día):

AlgaeClad es el primer revestimiento de ETFE vivo del mundo. Requiere mucho menos soporte estructural y su huella de carbono podría ser 80 veces menor que un sistema equivalente en vidrio. Esto lo hace particularmente adecuado para proyectos de modernización. Nuestra asociación con UCL nos permite desarrollar una combinación única de hebras de algas diseñadas y cojines de ETFE fabricados digitalmente, lo que le da al sistema una resistencia excepcional, bajo mantenimiento e idoneidad para entornos urbanos densos. [..]

Diseñado para integrarse en edificios existentes y nuevos, está compuesto por módulos de 16, 2 x 7 metros (53 x 23 pies), cada uno de los cuales funciona como un fotobiorreactor, un contenedor de bioplástico diseñado digitalmente y hecho a medida, que utiliza la luz del día para alimentar al micro vivo -cultivos de algas y liberación de sombras luminiscentes por la noche.

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En colaboración con Climate-KIC, este prototipo de sistema de revestimiento "bio-inteligente" se instaló en un edificio en Dublín, Irlanda, a principios de este año para la Cumbre de Innovación Climática. El sistema funciona al tener aire sin filtrar que llega al fondo. Este aire contaminado se abre paso a través de la cortina, entrando en contacto con microbios en las algas verdes, que capturan y almacenan las moléculas de CO2. A lo largo del proceso, se crea oxígeno fresco a través de la fotosíntesis y se libera en la parte superior de la cortina. Finalmente, la biomasa de algas de la cortina también se puede cosechar como material para crear otros productos.

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El grupo ve la cortina como una forma de potencialmente descarbonizar ciudades y llevar la fotosíntesis a nuestro entorno construido, así como un método para convertir la contaminación en materia prima y una oportunidad para "modernizar edificios en estaciones de bioenergía". El equipo está trabajando actualmente para encontrar una manera de producir las cortinas a mayor escala. Para obtener más información, visite ecoLogicStudio y Photo.Synth.Etica.